Imagina un día en el Mercado Social

GUILLERMO ZAPATA

Te despiertas en tu casa, gracias a Som Energia has dormido caliente sin contaminar el planeta. El desayuno te lo preparas con distintos productos de tu grupo de consumo más cercano. Gracias a una cooperativa de transporte y mensajería –pongamos La Veloz, o quizás alguna que ha nacido en tu ciudad más cercana– no has tenido que recoger los últimos productos, te los traen a casa.

Junto con la cesta de verdura, mermeladas y otras conservas, te han llegado un par de periódicos miembros del Mercado Social. Quizás Diagonal, quizás La Directa, quizás una revista cultural nacida de un nuevo proyecto en red que junta a varias cooperativas de producción cultural y comunicación…

Mientras repasas las noticias del día usando tu tablet –igual hay suerte y ya se ha desarrollado uno que no sólo tenga el software libre, lo cual ya es habitual, sino que incluso tenga el hardware hecho con Arduino, que es hardware abierto–, decides entrar en la página del Mercado Social y usar su aplicación web para comprar algunos productos que necesitas y consultar cuantos “boniatos” –la moneda social que usa el Mercado Social en Madrid– te quedan en el “Monedero Virtual”.

Una vez allí recuerdas que en un mes tienes un viaje y consultas la red de albergues que se han unido al Mercado en los últimos meses. Decides reservar en un sitio chulo con la certeza de que, además de favorecer un turismo respetuoso con el entorno, vas a comer de maravilla –sí, aquí otra cosa no, pero comer, se come de lujo–.

Hoy es un día importante para ti porque vas a presentar tu proyecto de cooperativa al Coop57, que se encarga de conseguir financiación. Durante mucho tiempo pensaste que los proyectos de economía social eran, básicamente, comercio justo y agricultura ecológica. Ahora sabes que, además de eso, hay mucho más. Has conocido a gente como el Grupo Tangente, que hacen desde investigación social a aplicaciones de software. O que puedes, por ejemplo, contratar un seguro con Arç, o incluso aprender idiomas en las clases que da Cronopios. Tienes a tu disposición novelas, cafeterías, productoras audiovisuales, cooperativas de psicología, medios de comunicación, etc.

Probablemente, si no hubieras accedido a toda esa información no estarías presentando tu proyecto de _____________ (pon aquí lo que te parezca mejor, el mercado acepta todo tipo de propuestas).

Si todo va bien en la reunión con Coop57, tienes pensado hacer dos cosas. La primera será abrir una cuenta en Fiare, para que todo tu dinero y el de tu empresa ya esté funcionando sólo en un mercado ético. Después entrarás en Goteo, una web de microfinanciación de proyectos y apoyarás uno para realizar una película con licencias copyleft.

Hemos elegido este tono pseudofuturista y ensoñador para hablar del mercado. Lo curioso es que la mayor parte de los ejemplos que hemos puesto son absolutamente reales y tangibles. Proyectos cercanos que puedes usar o promover. A veces parece que cuando nos hablan de “otras formas de consumo y producción” nos hablan de lejanas utopías, pero lo cierto es que todo esto está aquí al lado, muy cerca.

brievaeconomiasolidaria

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